Crónicas


Así recibieron a Capriles en Terrazas 



 

 No soy mucho de creer en cuentos de terror o historias paranormales, pero como dice mi abuela
"De que vuelan, vuelan".


 Era un sábado y me pare desde temprano para comprar el periódico y hacer los mandados de mi abuela como lo era de costumbre, la mayoría de las veces era para comprar alpiste, pan, y crucigramas, sin pensarlo mucho salí de casa ya con lista en mano de cosas por comprar. En el camino observo que viene la señora Nancy, una vecina muy amiga de la familia, la note un poco nerviosa y asustada, la saludo pero no se da cuenta y solo me cruza la mirada, lo cual me pareció muy extraño ya que es ese tipo de vecinas que siempre tiene buen trato con las personas, en especial con mi familia por tantos años de conocerla, sigo caminando y voy con la duda de saber ¿que le sucederá? o ¿sera que le paso algo?. Dejo mis interrogantes a un lado y leo la lista que me habían dado en la casa para hacer el mandado, ese día mi abuela como que aprovecho de mandar a comprar la comida para la semana, por que eran muchas cosas si mal no recuerdo, en ese momento que estoy leyendo la lista y pensando donde conseguir todo eso que estaba en la lista, me tropiezo con una chica morena, alta, ojos café., entre la pena logro pedirle disculpa por haberla tropezado, como respuesta solo recibí una sonrisa no muy agradable si, así como cuando no quieres hacerlo y lo demuestras con cierta hipocresía, claro como no sentirse así si de "vaina" le quito el hombro, en ese momento recogí mi lista del suelo y camine al kiosko donde iba a comprar el periódico, cuando llego al lugar veo muchas personas murmurando, escuchaba gritos y ambulancias por los alrededores de los edificios, específicamente por detrás de ellos en la cancha donde jugaban los jóvenes por la tarde cuando bajaba el sol, claro esa mañana el sol brillaba de "par en par", vuelvo a escuchar esos gritos tan fuertes y corro hasta la cancha para saber si venían de allí y tal cual como lo pensé  así lo fue, estaban las personas como rodeando a alguien, pues era una mujer de tes trigueña y de cabello negro, de unos cuarenta años estaba llorando y en sus piernas tenia una joven, se trataba de su hija, estaba muerta en el piso con el cuello torcido, la cabeza cubierta de sangre, las piernas partidas, y el cuerpo hinchado, por el rato que llevaba allí en el centro de la cancha, y más con un sol tan brillante y caluroso en la mañana, impactado ante tal situación lo primero que vino a mi mente fue la señora Nancy, claro quizás ella vio el cuerpo y le causo algo de pánico y recuerdos por la muerte de su padre, mi abuela una vez me comento algo sobre ello pero no recordaba bien como había sucedido, compre rápido mis cosas, bueno lo que pude conseguir y llegue a casa contando a cerca de lo que había pasado y le conté a mi abuela sobre la señora Nancy y su extraña actitud, claro luego de comentarle sobre la chica que estaba tirada en el suelo. Dos días después baje a comprar el periódico como lo era de rutina, y encuentro en primera pagina la foto de la misma muchacha con la cual me tropecé ese sábado en la mañana, pues se trataba de una joven de nombre Patricia Pulido, la cual se había suicidado tirándose desde el octavo piso de su departamento.






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